martes, 20 de abril de 2010

III JORNADAS DE SALUD PÚBLICA MATERNO INFANTIL

Las III Jornadas de Salud Pública materno Infantil, “Interdisciplina en el Proceso Salud- Enfermedad- Atención”, tendrán lugar los días 23 y 24 de Septiembre de 2010.

Están destinadas a Profesionales de la Salud, Justicia, Educación, Promotores de Salud, Acompañantes Terapéuticos y estudiantes de las carreras afines, de Mar del Plata, Región Sanitaria VIII, Provincia de Bs.As y resto del país.

Los ejes temáticos son:
Es posible la interdisciplina?
Experiencia de abordaje en equipo.
Niñez y Adolescencia
Alcances y limitaciones del actual Sistema de Protección.
Alternativas de abordaje en enfermedades crónicas. Transición al hospital de adultos.
Violencia:
Violencia Familiar,
Maltrato Infantil,
Abuso Sexual,
Maltrato institucional.
Salud y Embarazo.
Diferentes abordajes de la Salud Pública.

La modalidad de la misma será de ponencias a cargo de profesionales calificados en la temática, también trabajos científicos y póster interdisciplinarios.

En una posterior comunicación se notificará sobre condiciones de trabajo y la fecha de presentación, lugar de inscripción y otros datos.

INFORMES:
HIEMI:
Servicio Social, Salud Mental, Pediatría, Obstetricia, Enfermería y Docencia.
Teléfonos: 0223- 4991104.
Fax: 0223-4936352.
Mail: IIIJornadas.SaludPublica.hiemi@hotmail.com

martes, 13 de abril de 2010

V Jornadas Marplatenses y III Regionales de Extensión Universitaria

Fecha: 15 y 16 de abril de 2010
Lugar: Centro de Arte MDQ Roxy - Radio City – Melany (San Luis 1752)

Las Jornadas se componen de Ejes Temáticos y Foros, espacios de encuentro, reflexión colectiva e intercambio respecto de las diversas experiencias y expectativas académicas en torno a la Extensión Universitaria.
En los Ejes Temáticos la dinámica consistirá en la presentación de proyectos de extensión vigentes que se desarrollan en cada una de las Universidades Nacionales participantes. El objetivo general es favorecer el conocimiento recíproco de las prácticas extensionistas y motivar una mayor articulación entre las mismas.

1. Salud Colectiva y Salud Mental
2. Arte, Comunicación y Diseño
3. Desarrollo Socio-Productivo y Economía Social
4. Educación
5. Desarrollo Urbano y Vivienda
6. Medio Ambiente


Por su parte, los Foros constituyen instancias de exposición por parte de referentes y de debate con el público asistente, con la finalidad de promover un tratamiento enriquecedor en la conceptualización y operatividad de distintas áreas temáticas.


PROGRAMA


JUEVES 15

8:00 hs: Acreditación
9:00 hs: Acto de Apertura – Palabras de:
 Lic. Francisco Morea – Rector UNMDP
 Cdor. Gustavo Pulti – Intendente Partido de Gral. Pueyrredón
 Baldomero Alvarez de Olivera - Ministro de Desarrollo Social de la Provincia
 Prof. Alberto Estanislao Sileoni - Ministerio de Educación
 Prof. Liliana DEMAIO – Rectora IUNA – Presidente Comisión de Extensión – CIN
 Lic. Daniel López – Ministerio de Educación
10:30 hs: Pausa – Café
11:00 hs: Ejes Temáticos
13:00 hs: Almuerzo
15:00 hs: Ejes Temáticos
17:00 hs: Pausa – Café
17:30 hs: Foro:
7. Vinculación Académica – Extensión – Investigación
- Lic. Néstor Cecchi – Secretario Académico – UNMDP
- Dra. Liliana Herrera Albrieu– Área de Extensión Universitaria – Programa de Promoción de la Universidad Argentina – SPU
- Lic. Daniel López – Ministerio de Educación
8. Derechos Humanos
 Lic. Fabricio Oyarbide – Secretario de Extensión Universitaria - UNMDP
 Dra. Emilce Moler – Comisión Provincial por la Memoria
 Alejandro Mosquera – Comisión Provincial por la Memoria
 Dr. Eduardo Luis Duhalde – Secretario de Derechos Humanos – Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de Nación
19:30 hs: Actividad Cultural

VIERNES 16

9:00 hs: Foro:
9. Voluntariados – PVU
 Lic. María Marta Guerra – Responsable Programa Voluntariado Social Universitario – UNMDP
 Fernando Grosso - Programa de Voluntariado Universitario – Ministerio de Educación de Nación
 Valeria Di Crocce - Programa de Voluntariado Universitario – Ministerio de Educación de Nación
10. Transferencia
 Dr. Guillermo Lombera – Secretario de Ciencia y Tecnología – UNMDP
 Dra. Ana Malizia – Subsecretaria de Transferencia – UNMDP
 Ing. Agr. Julio Elverdin – I.N.T.A.
 Ing. Vera Raiter – I.N.T.I.
 Ing. Agr. Carlos Gerónimo GIANELLA – Presidente - C.I.C.
11:00 hs: Pausa – Café
11:30 hs: Ejes Temáticos
13:00 hs: Almuerzo
15:00 hs: Foro
11. Desarrollo Local y Regional
 Lic. Adrián Giudice – Subsecretario de Extensión Universitaria – UNMDP
 Ing. Horacio TETTAMANTI - Secretario Producción – MGP
 Dr. Jorge BRAGULAT – Programa de Promoción de la Universidad Argentina de la SPU
 Baldomero Alvarez de Olivera - Ministro de Desarrollo Social de la Provincia
16:30 hs: Pausa – Café
17:00 hs: Panel sobre Extensión Universitaria
• Fabricio Oyarbide – Secretario de Extensión Universitaria - UNMDP
• Juan Pablo Itoiz – Secretario de Extensión Universitaria - UNNOBA
• Ing. Gustavo Menendez – Coordinador - REXUNI
• Prof. Liliana DEMAIO – Rectora IUNA –Presidente Comisión de Extensión - CIN
18:30 hs: Acto de Clausura y Entrega de Certificados


EJES TEMATICOS

Salud Colectiva y Salud Mental
Lugar: Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (Hipólito Yrigoyen 1549)

• Adolescencia es salud -Dir Lic Graciela Llarull
• Alfabetización científica en radiobiología - Alba Güerci
• “ArtQuimia: Dispositivo de construcción de redes sociales desde el ámbito cultural, destinado a personas con sufrimiento mental.” - Lic. Basualdo, Sonia Malva
• Centro de Extensión de Atención a la Comunidad: Un proyecto de la Facultad de Psicología de la UNLP - Psic. Pérez Edith
• Comunicación y salud. Experiencia de voluntariado con jóvenes en tratamiento de adicciones - Néstor Daniel González
• Diagnóstico, educación y prevención de las parasitosis infantiles - Leonora Kozubsky - María Elena Costas
• Educar para la salud: Jóvenes y sexualidad - Roche Ana María
• El desafío de prevenir la violencia familiar - Psic. RADOSINSKY, Alicia Rosa
• Fluoruros aplicados como cariostáticos por prácticas de alumnos de la folp Educar en salud con perfil social - Dra Medina María Mercedes
• Fortalecimiento Comunitario para el Abordaje de Problemáticas Psicosociales para Adolescentes y Jóvenes del Sudoeste Marplatense. II Etapa - Lic. Juan José Lakonich
• Integración regional y desarrollo comunitario: Taller de preparaciones magistrales y oficiales - Farm. Arturo Hoya
• La Salud Como derecho: Un abordaje comunitario - Pérez, Silvia
• La salud está en nuestras manos. Alfabetización en salud en la escuela - Mg. Stella Ramírez
• Los centros de salud como sede del proceso de enseñanza-aprendizaje de los alumnos de medicina: Programa de Mejora de la Calidad - Arrondo F.
• Odontología y sociedad. Formosa, poblaciones en riesgo. Cariostáticos una solución PRAT - Dra Medina María Mercedes
• PRAT Aplicados en Programas de salud con Cariostáticos en población escolar - Dra Medina María Mercedes
• Prevención y Seguimiento de Enfermedades Cardiovasculares - Clara, Fernando
• Proyecto de Salud Bucal Chilecito La Rioja cariostaticos aplicados en población escolar - Dra Medina María Mercedes
• Prueba piloto de promoción, prevención y gestión en salud en la población materno-infantil en situación de riesgo crítico del Barrio Monte Terrabusi - Garcia Cein, Emma
• Reciclando la salud bucal - Dra Medina María Mercedes
• Salud, creatividad y movimiento: el Taller de Parkinson - Silvana Pujol
• Santiago del Estero, Académicos Solidarios I - Dra Medina María Mercedes
• Vamos por más: Integración con Juventudes en Comunidades Vulnerables - Araceli Cora García

Arte, Comunicación y Diseño
Lugar: Ingreso pullman sala Roxy (1º subsuelo)

• Desarrollo social y adultos mayores. Envejecer activamente a través de prácticas expresivas, productivas y creativas - Dra. Gabriela Tineo
• “Comunicación Participativa: Herramientas de Inclusión y Promoción Humana como intervención comunitaria” - Lic. en TO María Laura Tejón
• Los medios en manos de los chicos - Lic. Jorge Castro
• Taller de comunicación y producción radial en la Unidad Penitenciaria Nº 4 de la Provincia de Buenos Aires (Cárcel de Villa Floresta) - Eberle, Adriana
• Teatro y Ciencia - Sánchez, O.
• “Integración. Producción de Juventudes en Comunidades Vulnerables. Barrios Belgrano Autódromo y Don Emilio.” - Araceli Cora García

Desarrollo Socio-Productivo y Economía Social
Lugar: Sala Radio City(1º piso)

• “Apoyo a la sustentabilidad de micro emprendimientos de Mujeres Jefas de Hogar” - Mg. Fabián Andrés Delicio
• “Desarrollo socio-comunitario en el marco de la Agroecología y la Economía Social” - Ing Agr. Virginia Esther Hamdan
• Acompañando emprendedores, ejes del desarrollo local” (Tercera Etapa) - María Eugenia Líbera
• Área de vinculación comunitaria en Ciencias Sociales
• Banco Social y Feria Manos de la Tierra: Fortalecimiento de una propuesta integral y sustentable para la agricultura familiar del Gran La Plata - Ing. Agr. (Ms Sc) Ramón Cieza
• Derecho a la identidad: La diferencia entre tener un derecho y poder ejercerlo - Ángela Oyhandy
• El valor estratégico del turismo en el desarrollo local en un espacio con dominante natural: Reserva de Biosfera Parque Costero del Sur - Rossi, Elisabet
• Fortalecimiento de las instituciones culturales y deportivas de La Plata. Aprendiendo a gestionar la particularidad: La vuelta al Barrio - Lic. Laura Tavella
• Hacia un desarrollo sustentable, equitativo y eficiente del sector textil. Inclusión socia - Lic. Laura Tavella
• Herramientas para la promoción de emprendimientos productivos. Cultura del proyecto y la producción - Gadler Barioni, Silvio Victor José
• Laboratorio de construcción, capacitación y producción familiar en barrios con grupos sociales indigentes en riesgo crítico con alta población de niños. Etapa IV - Cacopardo, Fernando
• La UNICEN en su vinculación con el sector socio-productivo, cultural nacional, regional e internacional - UNCPBA/SPU
• Lo que vos tirás, para mí es trabajo - Barrio El Retiro - José A. Rapallini
• Los Programas Institucionales de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires – UNCPBA
• Mujeres rurales y ciudadanía: formación en liderazgo, construcción de redes y cooperación (Ayacucho, Balcarce, González Cháves, Juárez, Lobería, Necochea, San Cayetano, Tandil y Tres Arroyos) - PRODESP (Programa de Estudios Políticos, Dto. Política y Gestión) y Secretaría de Extensión. Facultad de Ciencias Humanas, UNICEN
• Observatorio permanente de organizaciones de la sociedad civil. El Papel de la Mujer - Eva Sarka
• Organizaciones Publicas No Estatales Productoras de Servicios Sociales de la Región Centro de la Provincia de Buenos Aires. Análisis de Potencialidades y Limitaciones en la Producción de Servicios y Defensa de la Ciudadanía - Araya, José María
• Producción integral y participativa del hábitat social en asentamientos humanos periféricos de la ciudad de La Plata (Barrio San Carlos de Villa Elvira y El Mercadito) - Arq. Luciana Marsili
• Promoviendo el trabajo cooperativo para la producción social del hábitat en el barrio La Herradura - María Eugenia Líbera
• Proyecto Extensión SPU 2008: Consejo de Secretarios de Extensión – UNCPBA
• Red de organizaciones de la economía social. Intercambio y fortalecimiento de emprendedores de la economía social y solidaria - Lic. Claudia Beatriz Tello
• Tendiendo Puentes - Lic. Guillermo O. Quinteros

Educación
Lugar: Sala Melany

• Arboretum en la EEA INTA Pergamino - Ing. Agr. María Lusardi
• “Arqueología, educación y museos: ámbitos de encuentro entre investigadores y comunidades locales”, Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata. - Patricia Madrid
• Asesoramiento Institucional en Gestión Escolar a instituciones educativas públicas del sistema educativo bonaerense - Renata Giovine (coord.)
• Capacitación de manipuladores y productores de alimentos en Seguridad Alimentaria - Méd. Vet. Pedro A. Zeinsteger
• Caperucita y el Lobo en el ciberespacio. Concientización en seguridad informática para jóvenes y tercera edad - Mg. Lia Molinari
• Conozcamos las plantas que nos rodean: Detección de plantas tóxicas en jardines de infantes del Partido de Bahía Blanca - Dra. Viviana N. Cambi
• Construcción de derechos en contextos de vulnerabilidad social - Profesor Abogado Alejandro Raúl Casas
• Consultores jurídicos gratuitos - Abog. Verónica Mas
• Convoc-arte: Formación de Voluntariado - Daniel Guzmán
• Creación de Espacios educativos como modos de prevención (Fac de Humanidades y Cs.Médicas) - Med. Esp Sandra Susacasa.
• Creación y Puesta en marcha de la Incubadora de Proyectos de la Universidad Provincial del Sudoeste - Dr. Savoretti, Andrea
• Desarrollo y Difusión de un Programa Informático para la Evaluación del Desempeño de
Sembradoras - Telmo Palancar
• Educación Forestal y Participación Ciudadana - Prof. Lic. Stella Maris Rivera
• Educación para el uso responsable de plantas medicinales - Dra. María Adelaida Rosella
• Educación popular en organizaciones sociales con base territorial: Sujetos, saberes y experiencias educacionales - Dra. Figari, Claudia
• Educación y multiculturalidad - Beatriz Gualdieri (coordinadora)
• Educación y promoción de derechos en los barrios la Unión y el Mercadito - Amalia EGUIA
• Filosofía con niños, niñas y adolescentes: Hacia la configuración de nuevas prácticas de articulación en el espacio público educativo - Laura Morales
• Integración. Producción de Juventudes en Comunidades Vulnerables. Barrios Belgrano Autódromo y Don Emilio. Voluntariado - Araceli Cora García
• La enseñanza del inglés en el primer ciclo de la escuela primaria - Silvana Barboni
• La huerta y el comedor escolar como espacios de aprendizajes para la promoción de hábitos alimentarios y estilos de vida saludable - Borrás, Graciela
• Laboratorios con ciencia - Godoy AV
• Las normativas legales como herramientas educativas - Dr. Alejandro Palacios
• Multilingüismo en la escuela intercultural (2008) y Multilingüismo e Interculturalidad en Educación (2009) - Prof. Gladys Lopreto
• Política y acción colectiva: formas de participación en la escuela - Canedo, Mariana
• Promoción de los derechos en la UNS - Lic. Claudia Legnini
• Propuestas para la socialización de conocimientos sobre pueblos originarios americanos y comunidades rurales en el Partido de General Pueyrredón. - Federico Valverde
• Protagonistas: jóvenes, docentes y escuelas por la construcción colectiva del desarrollo de comunitario - Lic. Néstor Horacio Cecchi
• Proyecto de prevención de accidentes domésticos y, peridomésticos en niños menores de 5 años y de tránsito en adolescentes de 11 a 18 años, en la ciudad de Berisso - Rossi Casé Lilian
• Proyecto formativo para los estudiantes de las carreras Prof. y Lic. en Ciencias de la Educación - Mg. María Laura Galaburri
• Punto y coma: si se escondió, te embroma: Los jóvenes reflexionan sobre violencia de género - Prof. María del Carmen Cosentino
• Reduciendo la brecha digital en niños y jóvenes - Javier Díaz
• Saber la ley – proceder - Zeballos Bilbao, Rodrigo
• Software Libre en las escuelas: conociendo alternativas para poder elegir - Javier Díaz
• Tutores voluntarios para lectores esforzados - Prof. Celia Agudo de Córsico
• Unitec Late - Mgr. Ing. María Cristina Cordero
• Utilidad de la producción de conocimiento en la Universidad Pública y Estatal - Taborga, Ana María
• Vacaciones con los Dinosaurios. Programa de Extensión Educativa: Pequeños Artesanos - Banchio, Noelia

Desarrollo Urbano y Vivienda
Lugar: Ingreso Radio City(1ºpiso)

• Discapacidad, rehabilitación y medio construido. Propuesta interdisciplinaria de formación práctica Etapa I y II - Demarchi , Nora
• “Accesibilidad en edificios institucionales de uso público. Elaboración de una guía mapa de Accesibilidad.” - Arq. Juan Manuel Escudero
• “Construyendo accesibilidad en los Hospitales” - Sandra Lea Katz
• “Gestión para la Recuperación Patrimonial de las Estaciones Ferroviarias de General Pueyrredón” - Arq. Ana I. Zagorodny
• Infraestructura y Políticas Sociales en Mar del Plata, 1890/1950 - Arq. Guillermo Eciolaza

Medio Ambiente
• La agenda 21 local en el ámbito escolar: La auditoría ambiental como instrumento educativo - Mariana Alicia Camino
• “Bioensayos de ecotoxicidad con organismos nativos como herramienta de evaluación de contaminación de agua y sedimentos de ambientes acuáticos en la región pampeana (Exp-Luj 0000902/08)” - Lucrecia Ferrari
• “Cestos comunitarios para la recolección de la basura en el barrio Los Laureles (Luján).” - Claudia Feijoó
• Banco de semillas y jardín botánico de plantas nativas para la conservación de los ecosistemas regionales - Carlos B. Villamil
• Eliminación de arsénico en aguas subterráneas para consumo. Atención del problema social desde las ciencias exactas y naturales - Irma Lía Botto
• Los niños, sus relaciones y vinculación con el hábitat - Burmester, Mónica Adela
• Ordenamiento ambiental y gestión del territorio: renovación de estrategias para la configuración de Áreas Protegidas en el Partido de Luján, Prov. de Bs. As. (II Etapa) - Lic. Claudio Tuis
• Edu-RAEE: Acercarse ecológicamente a la era digital (Cómo reducir la brecha digital colaborando con el medio ambiente) - Francisco Javier Díaz
• Estrategias de Promoción de la Salud y el Ambiente en Comunidades Rurales Toba-Qom de Pampa del Indio, provincia de Chaco” - Prof. Dr. Horacio Oscar Pracilio

miércoles, 17 de marzo de 2010

IIIº CONGRESO PROVINCIAL DE ATENCION PRIMARIA DE LA SALUD

IIIº CONGRESO PROVINCIAL DE ATENCION PRIMARIA DE LA SALUD
Iº ENCUENTRO NACIONAL
“APS y Equidad Social en el Bicentenario”
28, 29 Y 30 de ABRIL de 2010 Mar del Plata. Hotel Provincial

www.ms.gba.gov.ar/cosapro/formulario.html
Capítulo de Salud Mental en APS – APSA

XXVI Congreso de APSA en Mar del Plata

21 y 24 de abril de 2010

Salud Mental en Atención Primaria de la Salud.

Problemas prevalentes, interfase, y tratamientos basados en la evidencia

El curso es arancelado

Becas
APSA, para facilitar la participación de los médicos generalistas y de familia en el curso otorgará becas a todos los que trabajen en APS en el sistema publico (excluye a los médicos que trabajan exclusivamente en privado). Esta beca incluye la inscripción en el congreso (pudiendo participar del resto del congreso) y el curso. La condición obligatoria es la inscripción previa con anticipación en la dirección del secretario del curso lista.sm.aps@gmail.com <mailto:lista.sm.aps@gmail.com> antes del 24 de marzo de 2010

se solicita a los que ya se inscribieron que confirmen su participación.



miércoles, 17 de febrero de 2010

UN NIÑO SIN PALABRA. Psicoanálisis en Atención Primaria de la Salud

MARA LIZ SERRA / EDUARDO SANTIAGO SULLIVAN


INTRODUCCIÓN


Nos mueve el deseo de compartir con ustedes nuestra experiencia en la práctica clínica de niños pequeños. La misma se realiza en el contexto de la Atención Primaria de la Salud en un Sub. Centro de Salud Municipal, radicado en una zona suburbana de la ciudad de Mar del Plata. Nuestra intención es acercar algunas reflexiones sobre la posible intervención de un equipo de salud mental, en este caso integrado por una T.O y dos psicólogos, como consecuencia de la detección precoz de dificultades del desarrollo de niños entre 1 y 5 años.

Haremos referencia a un caso clínico de un paciente del servicio, el cual se encuentra actualmente en tratamiento, tomando como eje conceptual los desarrollos teóricos sobre la estructuración del psiquismo infantil y lo que la clínica psicoanalítica nos enseña, como decía Freud en su carácter soberano, a través de nuestros pacientes.

DESARROLLO

Se trata de un pequeño que en la actualidad cuenta con 4 años. Llega a la consulta a partir de un control de salud en la sala, que se realiza en Terapia Ocupacional. Para ese entonces, teniendo nueve meses de vida, no aparece nada significativo en la conducta del bebé, sin embargo la Terapista Ocupacional registra en la Historia Clínica: “actitud temerosa de la mamá referente a los desplazamientos del niño”. Es en el control de los quince meses cuando emergen los primeros indicios de dificultades. Ante una prueba en la que tiene que invertir una botella plástica para extraer de ella una bolita, la botella se sacude, oscila sobre la mesa y A se funde con el objeto, quedando su mirada capturada por el movimiento el que reproduce con su cuerpo. A partir de esto, la mamá comenta algunas estereotipias que el niño presenta en lo cotidiano: abrir y cerrar repetidamente una ventana, estar pendiente de algunos ruidos, etc...Ella pregunta: es una especie de autismo? Se lo cita para ser evaluado conjuntamente con psicología.

La infancia no supone una etapa cronológica de la vida. Para que ella exista es necesario una posición particular del Otro donde el “espacio lúdico se instale”. Supone que el “de jugando” como lugar de la constitución de la niñez, opere. Es un espacio que no está ni adentro ni afuera pero como tal, permite que los procesos de construcción psíquica se realicen. Estos momentos podrían operacionalizarse en dos tiempos: el de alineación y el de separación. En el primero se construyen las coordenadas para que el infant se haga de un cuerpo pulsional y de un yo.

La consecuencia cuando esto no se produce es la falla en la constitución de la imagen del cuerpo (a través de la relación especular con el otro) y en la constitución del yo. Esto correspondería al fracaso del tiempo de la “alienación” en la constitución del sujeto dejándolo sin imagen del cuerpo, haciendo problemática su vivencia de unidad. Esta ausencia de imagen del cuerpo tendrá al menos otra consecuencia: bloqueará la posibilidad de la construcción de un no yo, la posibilidad de libidinizar los objetos y por lo tanto de relacionarse con ellos.

La presencia-ausencia materna y la modalidad en que ella se presente, va a ser el eje de esta operación básica del ingreso en lo simbólico. “Prematuro como es el cachorro humano requiere la presencia real de un agente que lo reciba en un espacio virtual (el lugar de su falta), espacio en el cual ese infant se espeja (se imaginariza). Este espacio se cava en el agente materno en la medida en que existe en él una referencia a lo simbólico. Para ser más precisos, es necesario que ese agente esté capturado por la castración simbólica, inscripto metafóricamente en el Nombre del Padre. Solo así el hijo es objeto de deseo; y solo así entonces, la madre inscribe en su cuerpo las marcas de lo simbólico” Lacan lo dirá de la siguiente manera: “sólo en este caso lo que ella buscará en el niño no será una satisfacción al nivel de una erogeneidad corporal, [...] sino una relación que, constituyéndola como madre la reconozca a la vez como mujer de un padre.” A partir de este eje de presencia-ausencia materna, será ella misma, en tanto pueda sustraerse, ausentarse, la que permita la operación de la metáfora paterna, es decir que el niño no sea todo para ella y que le permita a su vez dirigir la mirada mas allá de él, por ejemplo al padre.

Volviendo al caso, podemos suponer ciertas fallas en la estructuración psíquica del niño, sustentado además en la pregunta que porta su madre. Nuestra primera hipótesis clínica es que existe una detención en el desarrollo, y por ello las acciones irán orientadas a interrogar las causas de la misma, apostando a que la detección precoz permita abrir un campo de intervenciones posibles.

Iniciamos las consultas con el niño la psicóloga y la terapista ocupacional (en presencia de la madre dado que el pequeño no ingresaba solo al consultorio), desarrollándose esta estrategia durante los primeros seis meses. En este período observamos que A se mantenía en silencio durante los encuentros, sólo emitía sonidos para llorisquear, o quejarse. Su exploración de los juguetes era silenciosa, no aparecía siquiera un silabeo. En una ocasión frente a sonidos de la calle dijo:

“MOTO, PAPA”. La madre que habla todo por el niño, nos explica que el padre viene en moto del trabajo y que A lo nombra al llegar. Refiere en esa ocasión que le llama la atención que aprende palabras pero que después las olvida (ejemplo gracias, dame). Advertimos que las adquisiciones o pautas de desarrollo aparecían pero lábiles, como si fuera un bosquejo de lo esperable. Por ejemplo, su respuesta ante el espejo no era de indiferencia, pero tampoco de júbilo: se miraba sonreía y se entregaba a otra actividad. En relación a los juguetes se aproximaba, los sacaba de la caja los manipulaba pero no había actividad lúdica. Se sumaba a escenas de juego que se le proponían: dar de comer a la muñeca, servir un té, pero lejos de constituir juego, se trataba de actividades que están del lado de la imitación, desplegaba una estereotipia con algunos juguetes, por ejemplo tapar y destapar la pava; en una ocasión se asustó cuando jugamos a que un pajarito piaba, se sorprendió y fue necesario explicarle que se trataba de un juego.

Durante estos tiempos del trabajo con el niño observamos, que el sentido unívoco otorgado por la madre a las manifestaciones de A, hacia imposible que él se iniciara en la palabra. Como dice Jerusalinki “lo que permite la ruptura de la continuidad entre la madre y el hijo es la intromisión de un discurso, que operando en la madre la castración simbólica, obliga a ambos a hacer referencia a un tercero”.

Durante las entrevistas mantenidas con la madre de A surgen elementos que fueron aportando datos sobre esta particular manera de relación: se trata de una mujer de 39 años que hace cinco formó pareja con el padre de A. Tiene una hija de 17 años de “su primer amor”, con quien sostuvo una relación hasta que la niña tenía 4 años, y a quien sólo olvidó cuando conoció al padre de A. Hasta ese momento vivía con su hija y su padre, en la casa paterna. Trabajaba en un instituto de repostería dando clases de decoración. Al poco tiempo de conocer al padre de A comienzan a convivir incorporándose éste al grupo familiar. Lo que rápidamente llama la atención en su discurso es que la llegada de la pareja a su vida constituyó un acontecimiento, es decir marcó un antes y un después.

Deja de trabajar poco antes de que nazca A y la situación económica se deteriora rápida y severamente, llegando al punto de faltar en ocasiones el alimento. Ella lo graficará con un “yo vivía de otro modo”. Relata una “crisis de pareja” que se inicia prácticamente en el nacimiento del niño y se sostiene, con episodios de violencia por parte del padre de A, pasando del amor sublime al odio incontenible, con conductas autoagresivas acusando luego: “mirá lo que me hiciste hacer”. Dirá Lacan que lo que el sádico busca es provocar la angustia en el otro para confirmar su amor. Suspendida en la inagotable tarea de responder esta demanda, dando su amor en grandes dosis de angustia, entrampada en la pregunta “¿qué le pasa?”, “¿cómo puede ser de un modo y enseguida de otro?”, la madre de A perdió el hilo de Ariadna en el laberinto de su propio deseo, congelando su vida en esta pregunta y suturando su angustia en un niño que no llega al estatuto de falo imaginario por ser velo del dolor. A venía a coagular la angustia materna siendo justamente por eso la dirección de la cura un esfuerzo por abrir una brecha que permita a la madre poner a jugar su deseo y al niño constituirse como tal, apuntando a instaurar algo de esta separación necesaria.

Luego de unos meses de este abordaje y ante la postura infranqueable de ambos al dispositivo, resolvimos que la madre de A tendría su psicoterapia con la psicóloga, mientras A continuaría con sesiones de terapia ocupacional incluyendo otro profesional psicólogo en los encuentros. Este es el dispositivo que se sostiene hasta la fecha.

En esta etapa del trabajo el niño responde al llamado cuando se lo nombra, dirigiendo la mirada pero siendo notable la ausencia de palabras o apareciendo muy escasamente, en cambio son frecuentes las ecolalias o murmullos, a partir de las intervenciones de la madre que no soporta “que no entendamos lo que A dice”. Asumimos que hay una intencionalidad de comunicar con estos gestos, por ejemplo cuando quiere un objeto ubicado lejos de su alcance, pero estas situaciones aparecen escasamente. La madre se muestra con una actitud explicativa, no pudiendo aceptar el sin sentido de lo que allí sucede. Habla todo el tiempo, irrumpiendo en el espacio de la sesión, suponiendo conductas o actitudes del niño y justificándolas de muy diversas maneras. Intervenimos intentando construir escenas de juego, a lo que responde con labilidad exigiendo mucho de los terapeutas para sostener un espacio diferenciado entre él y la madre. Los juegos de tirar objetos o hacer ruido suelen presentar aceptación y esboza sonrisas y disfrute. No así con juguetes más figurativos. En general, todo lo remite a ella y en ocasiones hace berrinches, como querer retirarse de sesión inmotivadamente a lo que la madre responde, sin poder poner límites ni frustrarlo. Durante mucho tiempo compartió la cama marital, situación que fue muy difícil de modificar por los adultos y que en teoría ahora no estaría ocurriendo. En ocasiones logramos que A ingresara solo al consultorio, pero se angustiaba al notar la ausencia de la madre no aceptando estas pautas a la sesión siguiente.

La monotonía en estas dificultades se extendió durante largos meses de trabajo y en ocasiones el desaliento nos embargaba por no percibir cambios en A, ni en su madre. Durante el desarrollo del tratamiento fue necesario comunicarle que la situación de A era de gravedad y que estaba seriamente comprometida su socialización y la posibilidad de que adquiriera la palabra. Nuestras indicaciones para que se instaure algún tipo de diferencia entre A y su madre eran acompañadas por comentarios de ella donde explicaba que le estaba enseñando las letras y los números afanándose en “reeducarlo”, al tiempo que advertíamos que ante la angustia materna el pequeño oficiaba de tapón y lo arrojaba aun mas hacia el cuerpo de la madre. En ocasiones se le sugirió incluirlo en alguna institución escolar para propiciar esta separación, haciendo de suplencia a la ausencia de corte, opción que la madre no podía enfrentar por diversas situaciones, pero que indudablemente tenían que ver con las particularidades de la posición del niño frente a ella. “cuando me angustio, me aferro a A y el me dice: no llora, mamá, no llora… y yo pienso que si no lo tuviera a él qué haría yo”.

Luego de dos años de trabajo A comienza la concurrencia al Jardín de Infantes tan esperado, tanto por la madre como por nosotros. Durante las semanas de adaptación la madre venía a comunicarnos, que la señorita le decía que se fuera a otro espacio y que ella lo espiaba por detrás de la puerta, que aprovechaba para entrar al aula por si necesitaba algo. Este fue el comienzo de una nueva etapa para A. En una de las tantas sesiones en que repetíamos la misma invitación a entrar solo a jugar, observamos que la madre se despide de él y le dice que lo vendrá a buscar mas tarde. Ante la sorpresa de todos ingresa solo y desde ese momento, nunca mas pedirá que la madre entre con él. Como una semilla a punto de expandir su simiente, A fecunda el espacio de sesión con el “de jugando”, poco a poco, se articulan palabras, aparecen las primeras demandas “¿me lo das?”, acepta ponerse un títere en la mano para hacerle la comidita al patito, hechos que en otro momento solían aterrorizarlo. Se mira en el espejo y recibe el halago ¡qué lindo nene! y responde con una sonrisa, o sube muchos soldaditos a un tractor y con voz impostada enuncia: “te voy a llevar a pasear”.

Por su parte, la madre retomó algunas actividades laborales. En su discurso se escuchan anhelos que van más allá de su hijo y de su pareja, habla de proyectos y logros, dice al pasar “mi marido con sus rayes como siempre, pero no me engancho”. Algo de un corte simbólico operó también allí dando lugar a que la vida transite, a que un matiz aparezca, ya no repite entrevista a entrevista un goce imposible de acotar.

El espacio institucional abrió la posibilidad de que fuera entregado a otros, y desencadenara la salida del goce incestuoso con la madre. El tratamiento permitió que eso se produjera y que la madre pudiera mirar para otro lado más que al niño, valiéndose como mujer para afrontar su angustia y desplegar la posibilidad de hallar un deseo que vaya más allá de él.

CONCLUSIONES

A modo de conclusión queríamos expresar la apuesta que como analistas renovamos cada día por la clínica psicoanalítica con niños. Estamos convencidos que este es un espacio de intervenciones posibles en el ámbito de la atención primaria de la salud donde la escucha analítica puede aportar sus particularidades. Consideramos que la detección precoz de trastornos del desarrollo en un psiquismo en construcción, abre la perspectiva de interrogar sobre los discursos de la familia, de la medicina o de la escuela y con ello la posibilidad de intervenir desde la no cristalización en un diagnóstico. El caso comentado en este trabajo puede ser un exponente paradigmático en donde una respuesta enunciada ante la pregunta materna (¿se trata de una especie de autismo?) no hubiera permitido la interrogación sobre ese discurso y el efecto habría sido el estancamiento en ese lugar asignado.

El niño del psicoanálisis está conformado por los discursos de todo aquello que lo rodea, el de sus padres, la escuela, el juez, etc. El analista será el encargado de escuchar y permitir que esos discursos se desplieguen, bajo premisa de la ley fundamental de la asociación libre, cargando sobre sí la posibilidad de ofrecerse como objeto para usar. Herramienta que nos permite, causar un deseo y con ello, la posibilidad de guiar una cura.

A se va tomado de la mano de su madre, se da vuelta y nos dice: “¡chau!”

Todos sabemos que ese, no es el mismo niño de antes.

BIBLIOGRAFÍA

BRAUNSTEIN, N: “Freudiano y Lacaniano”. Editorial Manantial. 1994

JERUSALINSKI, A: “Psicoanálisis del autismo” Editorial Nueva Visión.1997

MANNONI, M: “De un imposible al Otro”. Biblioteca Freudiana. Paidos. 1985

MATHELIN, C: “Clínica Psicoanalítica con niños. Uvas Verdes y Dentera”. Nueva Visión. 1995.

LACAN, J : Seminarios 9 y 10. Edición electrónica.

Acerca del valor terapéutico de trabajar con padres en el psicoanálisis con niños por Claudio O. Steckler


www.elsigma.com/site/detalle.asp?IdContenido=6662

El lugar de los padres[1] con relación al tratamiento parece no ser patrimonio de la práctica con niños, sin embargo, en otras ocasiones, donde se trata de personas con cuadros graves, que comprometen su autonomía, se presenta la ineludible necesidad de dar cabida, en el contexto del tratamiento, a algunos “otros significativos” en la vida del sujeto.

Se me ocurren direcciones posibles de reflexión. Una de ellas, sería interrogarse por el lugar que le compete a estos “ otros”, en el sentido del espacio que le asignamos cuando... o bien los convocamos(seria el para qué ?)... o bien cuando son ellos los que piden venir, si los dejamos pasar entonces: para qué ?. Digo, porque hay un lugar que el analista produce en el acto de abrir la puerta para que aquellos otros entren; entiéndase que me refiero al carácter simbólico de “abrir la puerta” y a todas las derivaciones asociativas que de allí puedan surgir pero también a su carácter real: dar una hora, escuchar, intervenir, hablar, dialogar con estos “otros”.

Me interesa destacar cierta cuestión sobre estos diálogos, no tanto por el lugar que ocupan, más sí por su condición, su esencia, su particularidad. En una dirección que me lleva más con relación al cómo[2], en función de las condiciones que dan lugar a la emergencia de la presencia de estos “otros” en la situación y al tratamiento que reciben por parte de quien dirige la cura.

¿ Cómo hacemos con “eso” ?.

Los niños no vienen solos y no siempre es un pan lo que traen debajo del brazo, más precisamente de sus manos son traídos por sus padres, aunque a veces las cosas suenan al revés y uno concluye preguntándose: quién trae a quién?. Frecuentemente nos encontramos con situaciones que nos hacen vacilar, solemos tener que tomar decisiones e intervenir extendiendo nuestro campo de trabajo incluso “por fuera” del consultorio; lo que nos confronta con demandas de las más diversas, lo cual obliga a ubicar algunos parámetros con claridad que nos ordenen desde el principio. Una de las posibilidades - tal vez la más usada - nos pone en pista con dos problemáticas fundamentales: síntoma y demanda. La pregunta por el sujeto en relación bien puede orientarnos en un primer esbozo por ubicar las cosas. Pero el asunto allí no termina, pues, frecuentemente - y cada vez más - el tiempo no nos acompaña. Ubicar en el contexto del relato quien demanda o más aún formalizar ó constituir un síntoma, lleva no sólo trabajo analítico sino fundamentalmente TIEMPO.

Ana M. Sigal de Rosemberg ( 1995 )[3] nos ayuda a recordar que frecuentemente los niños no sólo producen síntomas en lugares insoportables para sus padres sino que además suelen ser dirigidos hacia ellos. Los hijos actualizan en sus síntomas conflictos reprimidos de sus padres; pero la dinámica del síntoma “resuelve” el conflicto que subyace entre el deseo inconciente y lo insoportable que le resulta al yo su realización. Ahora bien, en el niño esta realización del deseo inconciente este bloqueada por un Yo que intenta satisfacer el deseo de los padres. Frente a la amenaza de la pérdida de amor, el niño reprime el deseo, para satisfacer al Otro. Todo se complejiza en la perspectiva de una superposición entre la subjetividad del niño y la de sus padres, a lo que se suma que como analistas de niños somos testigos de un aparato psíquico en formación, de niños en desarrollo y en crecimiento, lo que agrega un nuevo color a lo problemático de nuestro campo.

Cuando acepté atender a Maxi ,el motivo de consulta no encajaba muy bien con su edad cronológica, ¿ hacerse caca a los cuatro años alcanzaba para proponerle un tratamiento ?; mantuve la pregunta en suspenso y decidí atenderlo luego de un par de entrevistas con sus padres.Toda la escena familiar estaba literalmente tomada por las actividades comerciales de sus padres[4] a lo que se sumaba una relación con el niño basada en un tratamiento rígido y estereotipado que impedía toda experiencia posible. Su calendario semanal predeterminado con actividades diarias extraescolares[5] no dejaba márgen a lo inesperado. Todo parecía calculado.

Un tratamiento anterior ( a los tres años ) había considerado entrevistas con padres de manera sistemática y pautadas, en su frecuencia, de antemano. Aquella situación había terminado de forma caótica, “todos peleados con todos”. Cómo me parecía (no sería difícil de imaginar) , esta gente: hablaba mucho y escuchaba poco.

Decidí entonces hacerle lugar al niño y les dije a sus padres que cuando los necesitase los iba a convocar. Maxi estableció rápidamente una transferencia al trabajo y entendió de que se trataba, los encuentros fueron transcurriendo en un movimiento que podría situarse de la inhibición a jugar al jugar espontáneo. La producción lúdica tomó distintos matices, donde haciendo uso de su esencia niño (digo: esencia lúdica) fue haciendo suya una historia que era de “otros” y en la que no había tenido demasiado lugar.

Resultó que un día llegó a mi casilla de correos, un email donde el padre algo eufórico, me contaba, que habían ido a pescar y en el medio del río a Maxi le habían dado ganas de hacer caca y que, no sólo no se había hecho encima sino que había pedido una bolsita para depositar su caca en ella y al regresar a tierra firme tirarla al inodoro.

Confieso que por mi parte lo que más me sorprendió no fue la cuestión de la bolsita y el contenido, sino más precisamente que era la primera vez que Maxi con su padre compartían alguna experiencia lúdica juntos. La modalidad de funcionamiento familiar y la forma en la que estaban implicados les impedía ver allí a un niño, en su lugar, mas bien, veían a un adulto en miniatura al que sometían a un ritmo cuyo costo Maxi no soportaba.

Lo demás, digo la relación de Maxi con su caca, llegó casi por añadidura cuando en el medio de una sesión, pidió permiso para ir al baño para que después de un ratito llamase al padre en el medio de una carcajada diciéndo:

“Vení papá, mirá el pescado que hice !!!!!!”.

Entonces : ¿ qué fue lo que allí operó ?, ¿ cómo operó ese análisis ?.

La primera consideración consiste en decir que el significante comenzó a adquirir una movilidad nueva, un desplazamiento necesario para que caca fuese algo más que caca y circule; significante que aparecía enquistado, en el contexto del discurso familiar Ahora caca podía ser pescado, y el pescado podía ser caca, lo que producía la apertura de todo un campo de trabajo lúdico que en el análisis de Maxi enriquecía notablemente las posibilidades de intervención ( en este sentido casi superpondría intervención a juego, la caca pasaba a ser algo con lo que se podía jugar ).

Pensando luego ( como por lo gral. hacemos los analistas pensamos luego....) me resultó considerable que la manera no rígida en como se establecieron las entrevistas con padres hicieron lo suyo; en esta dirección quedó claro desde el principio que no quedaron ni afuera ( excluídos ) ni adentro ( confundidos ); ellos mas bien quedaron cerca, digamos a mano, dispuestos potencialmente para poder ser “usados”; casi casi en el lugar justo, tanto como para que Maxi lo llame y el padre pueda escucharlo sin que yo intervenga; la escena era de ellos; solo me tocaba esperar en el consultorio, porque su sesión no había terminado.

Ahora bien: para qué hablar con los padres?. Ubiquemos con claridad una idea recurrente y casi obvia : nos encontramos para hablar del niño; pero...está prohibido hablar de otra cosa ?; cómo ubicar que eso que traen es de ellos y no hace al niño?. Propongo en esta dirección sostener una pregunta :

Qué niño ?. Podríamos agregar: qué niño en juego.....?

La práctica con niños - más que ninguna - hace lugar a una modalidad de presentación que se constituye como consulta; en la medida que no siempre que un niño llega al consultorio lo hace buscando tratamiento. Winnicott ( 1965 )ha sido un autor que ha introducido este dispositivo[6] y que hoy nos resulta de gran utilidad para pensar ese otro rango de la clínica que no cae dentro de lo que sería un psicoanálisis. Una consulta puede resultar terapéutica pero que le confiere su valor como tal ...?.

En el Valor de la consulta terapéutica[7] ( texto al que me refería hace un instante ) Winnicott comienza no solo hablándonos de su interés creciente por el máximo aprovechamiento de las primeras entrevistas sino advirtiéndonos que lo que desarrollará en el texto no es psicoanálisis. Ahora bien, que ocurre cuando un psicoanalista trabaja en circunstancias donde no se encuentra conduciendo un análisis y ni siquiera existen las posibilidades de proponerlo ?.Después de casi un año de conocerlo la mamá de Tomás me contó:

El estaba mirando el noticiero y contaban de esos padres que les pegan a sus hijos y me dijo: “Vés mamá eso me pasaba a mí; cuando papá venía loco del trabajo me fajaba entonces yo iba al jardín y le pegaba a todo el mundo y rompía todo; pero ahora papá no me pega más y yo me tranquilicé no pegué más “.

Se trata de un Psicoanalista en la escuela; más precisamente en un Jardín de Infantes del Conurbano Bonaerense, en el que intervine formando parte de un Equipo Orientador Escolar [8]. En este caso, nos habían convocado pidiendo “orientación” sobre la adaptación de un niño que se volvía insostenible debido a un altísimo monto de impulsividad y agresividad que le impedía incluirse en un grupo y establecer alguna modalidad de lazo social posible con sus pares.

Nuestras posibilidades de intervención consistían en un puñado de espaciadas entrevistas a las que dimos cauce y en las que participaba siempre y por propia iniciativa el padre. Desolado y con pocos recursos materiales a los que apelar, nos hablaba de una cotidianeidad donde la pobreza solía poner en riesgo la satisfacción de las necesidades más básicas.

En cada encuentro, más allá de ciertas orientaciones puntuales - en dirección a iniciar un proceso diagnóstico [9]- comenzó a desplegar las constantes cargadas de las que era objeto en su lugar de trabajo. Cada vez que lo citábamos, empezábamos por el hijo y terminaba hablándonos de eso.

Winnicott señala que el principio fundamental de la entrevista terapéutica consiste en brindar un encuadre humano[10] , lo que acompaña de la necesidad de no deformar el devenir de los sucesos llevado por la angustia ó por la propia necesidad de tener éxito ( del analista ). Podríamos abrir un par de capítulos trabajando sobre esta idea pero empecemos por decir que brindar un encuadre humano más que un hecho es una posibilidad latente en el trabajo del analista y que su intervención bien puede impedirlo ó desviarlo. Digo: algo propio de su tarea consiste en crear un encuadre humano. Potencia y posibilidad que espera un depliegue - el paciente, su ilusión – y que no siempre se produce.

Se trata de esa zona a construir donde un psicoanalista dirige la entrevista ( como nos advierte el autor en un comienzo : como consecuencia de su análisis personal y del manejo de la “técnica clásica” ) conduciendo con su presencia, escuchando, mirando, pero también... hablando. Es decir, con lo que dice, con eso que dice y en como lo dice. Por el solo hecho que él es también humano.

En la entrevista terapéutica el terapeuta tiene un “rol prefijado” y la llegada del paciente se basa en “cierta creencia” basada en la capacidad para creer en una persona que lo ayude y comprenda[11] . Para este padre, ser comprendido lo humanizaba. En la medida que su palabra era alojada; algo de su relación a este niño podía inventarse, una relación en la que pudiese caber la sorpresa de lo impredecible; como el asombro de esta madre cuando nos contaba la escena frente al televisor.

Pero cuantas cosas podría querer decir comprenderlo ?; más aún si seguimos una nueva advertencia del autor cuando nos avisa que muchos pacientes esperan que los comprendamos demasiado rápido. Uno podría preguntarse por la medida de ese rápidamente, respuesta solo formulable en la singularidad de cada caso, pero... qué es lo que vuelve al encuadre humano ?...

En otro texto[12] , el autor que nos acompaña, ilumina un poco más esta idea al comentar que durante las primeras entrevistas se adapta un poco a las espectativas que el paciente trae a la consulta porque no hacerlo es inhumano. Hacer lo mínimo necesario, suele ser de buen consejo en nuestra clínica de cada día.

Maxi y Tomás comparten un costado que interroga nuestra práxis cotidiana; cuando muchas veces entrejemos nuestro accionar en un trabajo que superpone los recursos que no abundan y que solemos hacer jugar casi de forma artesanal. Hacer lugar es el asunto, para que el niño sea posible, como aquella niña que al final del texto le dijo al autor:

“No importa si algunas de las cosas que Ud. dice están equivocadas porque yo sé cuáles son las equivocadas y cuáles las correctas...si yo fuera Ud. no seguiría tratando de adivinar”; con lo cual me quería decir que era capaz de tolerar que yo no supiera.[13]



[1] Bien podria evocar una serie que se continua en el lugar de algunos otros reales que le siguen, la escuela, los abuelos , etc. De todas manera seria bueno atender que la serie compartiria ese rasgo en comun referido a “realidad objetiva” y prudente detenernos en la singularidad de cada tratamiento por la particularidad que cobra en su especificidad cada uno de estos otros en cuestión.

[2] No trato aquí de prsentar un planteo que busque ofrecer algun modelo posible de “aplique”, nada mas lejos de mi intención al respecto.

[3] Ana M. Sigal de Rosenberg. La constitución del sujeto y el lugar de Los padres en el psicoanálisis de niños.En: El lugar de Los padres en el psicoanálisis de niños. Edit.Lugar.1995.

[4] Horarios, rutinas, secuencias, absolutamente todo se ordenaba alrededor de los negocios de sus padres.

[5]Es decir luego que salía del Jardín, a los tres años.

[6] Me refiero a la consulta psicoterapéutica. ( 1965 ).

[7] Winnicott. D.W. El valor de la consulta terapéutica..En Exploraciones Psicoanalíticas II.Paidos.

[8] Se trata de mi trabajo como Orientador Educacional, en un Equipo Orientador Escolar Distrital del Nivel Inicial, que trabaja con los 46 Jardines de Infantes del Distrito y depende de la Dirección de Picología y Asistencia Social Escolar, en el marco de la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires.

[9] Que contemple un exámen pediátrico; neurológico y psicológico. Orientaciones que graduamos en función de las posibilidades que nos brindaba de a poco la constitución de cierto lazo que comenzaba a generarse, entre el padre y nosotros.

[10] Winnicott.D. Ob.Cit. Pág. 49.

[11] Winnicott.D. Ob.Cit. Pág. 45.

[12] Winnicott.D. Los fines del tratamiento psicoanalítico.(1962). En Los Procesos de Maduración y el Ambiente Facilitador.

[13] Winnicott. D. El valor de la consulta terapéutica. En Exploraciones Psicoanlíticas II.Paidos.

martes, 19 de enero de 2010

Niños en Psicoanálisis

(*) Alba Flesler, Intervención en la MESA REDONDA, Organizada por el Comité de Cuadernos Sigmund Freud. Escuela Freudiana de Buenos Aires. 15 de Abril de 1993.

Buenas noches a todos. Quisiera comenzar agradeciendo a Silvia Wainsztein y a Cuadernos Sigmund Freud la invitación a participar en esta Mesa y decirles el gusto que me da, estar aquí con quienes en otros momentos hemos también compartido un circuito de trabajo en esta Escuela. Realmente me da gusto, no solamente que estén aquí sino también escucharlos.
Bueno a propósito del tema que nos convoca, los niños y el psicoanálisis, quisiera leerles algo que me emocionó al encontrarlo en Viena. En el Museo Sigmund Freud, estaba el texto de una carta escrita por Freud...a las doce y media de la noche. En esa carta dirigida a Emmelina y Mina Bernays, sus cuñadas, el 16-10-1887, dice así: "Ya habéis sabido por nuestros telegrama que tenemos una hijita. Pesa casi 7 libras, lo que no deja de ser respetable; es feísima, se ha estado chupando el puño derecho desde el primer momento y por lo demás parece poseer buen carácter, comportándose como si se sintiera a gusto entre nosotros. Se llama Mathilde, naturalmente como Frau Doctor Breuer".
Y allí mismo se pregunta Freud: "¿Cómo puede uno escribir tanto de una criatura que sólo tiene cinco horas? El hecho es que ya la quiero mucho", se responde.
Pensaba al leerla que esta cita nos permite recordar algo que todos sabemos pero que hablando de niños, quizás, no esté demás recordarlo, justamente por lo equívoco que el significante niño propone y es, que el Otro del lenguaje es anterior al sujeto.
El Otro, por su deseo como en esta carta, aparece escribiendo, preguntándose, anticipando no sólo un cuerpo sino también un nombre al sujeto. El nombre al sujeto le viene del Otro y es justamente en la relación al Otro que a de constituirse humano.
Niño es un significante complicado para pensar psicoanalíticamente algunas preguntas relativas al sujeto, porque es un lugar saturado de significaciones. En realidad si tuviéramos que circunscribirlo, diríamos que niño es un lugar en el fantasma del adulto y más específicamente en el fantasma neurótico.
Términos como niño, adolescentes y adultos nos envían a un brete, a un brete evolutivo. Ahora bien, si nos despojamos del ideal de progreso al que la cuestión evolutiva invita, podremos tal vez allí reconocer especifidades. Es decir, diferenciar tiempos, tiempos en la incorporación de la estructura humana. Podríamos decirlo así: el ser humano no nace, se hace. Este ser de humanidad, entonces, no es natural. Incorporar los rasgos humanizantes, dista de ser gratuito. El precio de adquirir la condición humana implica justamente una condición, algo se pierde, se pierde allí "la identidad", la identidad y la univosidad con ese ser. Su ser, un ser equívoco, el sujeto se lo debe al hecho de que su ser justamente, es un ser de lenguaje y esto tiene consecuencia. Implica desde el inicio que esa relación natural, exacta unívoca, sin resto, con el objeto de su satisfacción, se va a producir para él como pérdida.
Entonces la entrada al lenguaje determinará, un pasaje de un cuerpo biológico a un cuerpo de goce y también si ha de producirse o no, la separación de un goce unificador, absoluto. Que este goce se pierda será también disparador para su búsqueda, para su redistribución.
Podríamos decir que para que un cuerpo tome tono, tenga tonicidad, se levante, se enderece, levante la cabeza, se eleve del suelo, tome estatura humana, camine, suba, trepe, corra, toque objetos, se toque, toque a otros, es necesaria una operación que no es natural, alguien debe operar. De allí se produce el desprendimiento de un significante, el significante fálico.
Ahora bien, la realización de este destino humano como me gusta llamarlo, requiere tiempo y el tiempo es solidario de esta pérdida de identidad.
Pérdida de identidad que es aquello que, justamente va a permitir que haya identificación. El destino del ser humano se va a producir entonces en una dinámica que se juega si hay juego, es decir, si hay movilidad.
El primer juego que juega el niño es a desatarse. Lacan lo recuerda en el Seminario de la Angustia (1) y este juego es paradigmático del de presencia-ausencia: toma la teta, luego la deja, lo cual se realiza por la vía de la demanda del Otro, lo que por la inversión de la demanda hará que las madres digan: "tomó...la teta hasta los nueve meses".
Su estatuto por equívoco, deja un resto a la satisfacción de esa demanda, el deseo es su ganancia.
Bien sabemos, la gravedad de algunos casos nos los muestra, qué ocurre si se equivoca el estatuto de la demanda y se otorga una respuesta colmante, equivocando justamente este estatuto. El sujeto puede quedar sin recursos o bien apelar al recurso de la acción: "comer nada".
A propósito de esto, recordaba el caso de una nenita de cinco años que había sido internada con una probable intoxicación salicílica (2) en el Hospital de Niños.
La madre le administraba las aspirinas y a su vez la nena se encerraba a tomarlas. Ya padecía una intoxicación crónica que le había producido una gastritis sangrante. Era hipoacúsica por un antibiótico mal dado y en esta oportunidad podría haberse muerto.
La madre durante la internación sigue administrando aspirinas a su hija diciendo que ella "se las pedía", que en realidad "se le cayó un poquito" en el vaso de la nena, o que, "le dio un beso y que le quedó polvito en la boca". La nena muda abría la boca y recibía aspirinas.
Los analistas intervienen de la siguiente manera: por un lado con la madre, ésta debe permanecer afuera durante los encuentros con la nena y por otro lado con la niña, introduciendo un juego: sacar punta a un lápiz y llenar un recipiente con el polvillo de la madera. Cuando la analista levante la cuchara, la nena abre la boca dispuesta a ingerirla realmente. "¡Estamos jugando!" -dice la analista y le da de comer un muñeco. A partir de aquí será la niña quien alimente muñecos.
No se trata de un psicoanálisis pero sí de una intervención analítica, allí donde en los primeros tiempos, los recursos simbólicos son pocos. La dependencia real deja al bebita, cachorro humano, sujeto acéfalo en manos del Otro y aún cuando se inicia el juego, por virtud de la falta que opera en la dialéctica de la relación del sujeto y el Otro, la distancia no está asegurada. Durante bastante tiempo el niño necesitará de esos pequeños objetos reales para recrear con ellos algo de la pérdida del objeto, crear el objeto como perdido, recreando la relación al Otro como imposible.
Tiempo para producir nuevos recursos simbólicos que renueven la distribución productiva del goce, pues en la escena misma del juego se enmarca, se delimita esa relación, en tanto fantasmática.
El niño no reproduce en el juego la recaptación de una escena. El juego no es reproductor, sino productor de un a diferencia. Allí se pierde la identidad al objeto. En este sentido podríamos decir: si algo reproduce el juego es la reproducción que no hay.
A mí me sirve para pensar la cuestión del juego, una referencia que hace Lacan en el "Seminario de la Angustia", a los tiempos de la escena. Allá plantea que la primera escena, es la que se da en el mundo. El segundo tiempo de esta dimensión es la escena sobre la que hacemos entrar, montar ese mundo. Una vez que está montado sobre la escena ya todo ocurre como esa puesta en escena que tiene que ver con la historia.
Una manera de poder encontrar esto mismo en Freud es cuando, por ejemplo, hablando de los recuerdos, dice que en realidad los recuerdos, no son reproducciones de acontecimientos vividos, sino que son producciones sustitutivas. Y agrega que una de las maneras en que se presenta ese recuerdo es con imágenes plásticas similares a las que nos ofrece el teatro. Sólo que allí lo llamativo es que el sujeto se ve, se ve en la escena.
Esta referencia me sirvió a mí para pensar la cuestión del juego, porque el tercer tiempo es la dimensión de la escena sobre la escena, el teatro mismo. Allí el personaje trata de dar cuerpo a algo, a algo que no es él y a su vez a algo de él. Uno podría decir que efectivamente, ubicarse en el lugar del personaje requiere dejar de ser uno, por eso decía que allí se trataba de una pérdida de identidad, de identidad con uno mismo. Jugar a ser el personaje, jugar a no ser él implica un lugar de desprendimiento. Un lugar de diferencia.
Fíjense por ejemplo, en las líneas teóricas que se han propuesto desde el ámbito teatral mismo. El teatro tradicional plantea que en realidad, el movimiento de aquello que llamamos "puesta en escena" va, de lo que sería el texto a su reproducción en la escena. Es decir, se parte del texto y se va de allí a la escena. El teatro de la muerte (3) plantea un movimiento inverso, es a partir de la escena que se produce el texto. Esto tal vez permite pensar el lugar del analista en relación al movimiento de este tercer tiempo, el de la escena sobre la escena.
El niño para jugar juega con objetos reales, es con ellos creándose como objetos simbólicos, que va a simbolizar la privación. En el juego creará un argumento que si bien no desconoce su lugar de ficción requiere una verosimilitud, una relación a la verdad que implica para él, una inmensa carga afectiva.
Ahora bien, cuando el juego se inicia para todo sujeto, se va a iniciar perturbando el campo de Otro. Esto condice con que el sujeto halla ligar justamente, en el lugar de la falta del Otro. Dialécticamente del sujeto al Otro que implica la dimensión del a. De la tolerancia que el Otro presente a esta perturbación de su campo, dependerá la continuación o su detención, es decir, la posibilidad para el sujeto de jugar...su cifra.
Digo tolerancia a la perturbación de su campo porque un nuevo ser nunca será lo esperado, más bien será algo nuevo que lo familiar, algo introduce de lo inesperado, de lo desconocido.
Me gusta decir entonces, que "si todo anda bien", como decía Winnicott, el niño tendrá "perturbadoras costumbres" como decía Freud. Si todo anda bien entonces, la relación entre el niño y el Otro se incomoda, en nuestros términos diríamos, el goce fálico incomoda el goce del Otro. Entre el Otro y el niño como objeto no hay "enteridad".
Si todo anda bien aparece la perturbación: el niño llora y no se sabe qué le pasa..., el niño come...de más o de menos, el niño tira los chiches al suelo donde es difícil e incómodo encontrarlos , rompe los hermosos juguetes bien armados que le regalamos, en fin, rompen...los esquemas; introduciendo su marca diferencial. Introducción del rasgo del sujeto en el lugar donde el Otro con su presencia también ofrece su falta.
La infancia se cursa con síntomas, es decir, con desajustes. Las manifestaciones sintomáticas de la infancia dicen de una dialéctica en la constitución de la neurosis. Su movilidad entonces, va a condecir con los desajustes propios de una estructura que requiere de un reanudamiento dinámico en el camino de su constitución. A partir de esto y dado que aquello que nos ocupa hoy es el psicoanálisis y su relación a los niños, podemos plantearnos la siguiente pregunta atinente a nuestra clínica: ¿Cuándo el desajuste es soporte en la constitución misma y cuándo entra en el orden del perjuicio subjetivo? Es decir, ¿cuándo es parte del juego, del juego de la estructura, y cuándo es síntoma de su detención? ¿Cuándo apunta a que el juego se ha detenido? Esta pregunta es por la ética del psicoanalista, en tanto decide su intervención.
Quisiera recortar algunas especificidades.
La consulta por el niño siempre la hace el Otro. El niño llega porque es Otro quien se inquieta. Cuando hay quietud, cuando todo está quieto no hay consulta. Es decir que los otros, los que demandan, los que legan a la consulta no son un obstáculo en nuestra práctica, sino una razón de estructura. Porque en el niño no hay sustitución de la neurosis ordinaria por la neurosis de transferencia, y es que la neurosis de transferencia se juega con los padres, a ellos se les otorga el saber. Como Freud recuerda en su texto sobre Teorías Sexuales Infantiles: "los padres son fuente de todo saber". Es por la vertiente del saber que los padres nos suponen sobre niños, que llega el niño a la consulta.
Su lugar en la estructura no es contingente, y no se trata entonces de responder a la consulta de los padres con teorías neuróticas que hallan la causa en las insuficiencias paternas. Por ejemplo decir que el problema del niño es por mucha o poca madre, por mucho o poco padre, o bien porque la madre no da lugar al padre.
Ellos consultan en el límite de su función y le otorgan un supuesto saber de niños al analista de niños, es decir, el analista está supuesto saber por los padres que ubican en él la forma hipotética del Otro, allí donde no se sienten capaces de sostenerlo en el intercambio con el niño. Dicen de su incapacidad de autorizarse en una función, creo que lo importante es tener en cuenta la transferencia con ellos en el sentido de devolverlos a su función. La cura en ese sentido estaría terminada, cuando el niño y sus padres pueden retomar esta constitución del Otro entre ellos, sin analista.
Desde ya podemos decir, que el niño demanda, pero no hay demanda de "verdad" en el sentido que Lacan nos enseñó a pensar en el inicio del análisis. A pesar de poner en cuestión que haya analizante en un tiempo instituyente, eso no impide que allí haya analista, es decir, que pueda haber acto analítico.
Otras veces la demanda no viene de los padres, puede venir de otros campos como por ejemplo, los escolares, los recreativos, los judiciales. Terceridades que intervienen a veces donde los padres no hacen lugar al juego, para ellos "todo anda bien" y entonces la campana la hace sonar otro.
Propondría que una de las primeras tareas que corresponden al analista de niños sería distinguir el lugar que el niño ocupa en el discurso de aquel que hace la consulta, en el discurso del Otro, distinguirla decía del síntoma del niño. Con esto romperíamos una creencia de continuidad, al considerar que aquello que le pasa al niño es una prolongación directa de lo que escuchamos en el discurso de los padres.
Justamente hablando de tiempos, creo que es tiempo de plantear algunas conclusiones. Pero para concluir es necesario el recorrido de tiempos, tiempos en la constitución, desde el campo del lenguaje al que el sujeto debe su advenimiento al mundo y hasta su ser biológico, a la articulación de la palabra hasta el sujeto del discurso.
Todos estos son momentos diferentes y hace falta tiempo. Tiempos de la infancia que determinan la diversidad de nuestras intervenciones en el reconocimiento de una estructura que se estructura, es decir, no viene estructurada. Desde el sujeto del lenguaje, "el parlètre", desde que habla al aprendizaje de la escritura, podemos reconocer diferentes momentos. Asimismo en lo que hace a la distribución del goce desde el goce masturbatorio hasta el tiempo en que puede disponer del acto sexual.
Desde el juego de la infancia hasta el juego contingente del amor y los juegos amorosos, el juego se juega toda la vida, sólo que los objetos con los que se va a recrear nuestro destino siempre son otros que los de la satisfacción. Este juego por lo tanto se juega en los desajustes.
¿Qué justifica entonces, nuestra intervención? El punto donde el juego se detiene. En este sentido podemos decir que el niño no se analiza, él juega y nuestras intervenciones serán diferentes según los tiempos. Jugar en ese movimiento de la escena sobre la escena, en el sentido de jugar a que jugamos y saberlo.
Una última cuestión para terminar.
Quisiera decir que hay un punto en el que me parece importante que estemos advertidos, porque corresponde a nuestra ineludible humanidad; es revisar una y otra vez el ideal propio de nuestra constitución humana. Ese en el que Freud no por recordarlo, pudo evitar enredarse los pies allí y es el ideal del niño feliz, el del paraíso perdido de la infancia.

NOTAS:
(1) Jaques Lacan, Seminario de la Angustia (clase del 12/12/62).
(2) Psicoanálisis y el Hospital (Publicación de practicantes en Instituciones Hospitalarias).
(3) T. Kantor, El teatro de la muerte, Ediciones de La Flor.